Prevención

Introducción

El Sistema Nacional de Protección Civil en México, tiene como política pública la concertación y coordinación que trascienda en la consolidación de una cultura de prevención y autoprotección, llevada a cabo por los tres órdenes de gobierno y los sectores social y privado.

Actualmente, la vulnerabilidad del país a cambios extremos como consecuencia del Cambio Climático y del incremento constante de riesgos a causa del facto humano, requiere de la implementación de estrategias preventivas y acciones para reducir los desastres, debido a esto se hace imperante la necesidad de considerar a la protección civil como un tema social que juega un papel clave en los procesos que inciden en los indicadores del estado  y formar una cultura de la prevención y la autoprotección ante desastres que fortalezcan la capacidad de la población para superar fenómenos naturales y accidentes de impacto comunitario, como se señala en el Plan Estatal de Desarrollo de Tamaulipas 2011-2016.

En éste sentido, la Coordinación General de Protección Civil del Estado de Tamaulipas, impulsa un Programa de protección de la Cultura de protección civil, a través de manuales, folletos, videos, prácticas en escuelas, entre otras acciones, que le permiten a la población identificar las indicaciones para tomar las decisiones correctas Antes, Durante y Después, de la presencia de algún fenómeno de tipo natural o u ocasionado por el hombre.

¿QUE ES UN DESASTRE?

Un desastre se define como un “evento concentrado en tiempo y espacio, en el cual la sociedad o una parte de ella sufre un severo daño e incurre en pérdidas para sus miembros, de tal manera que la estructura social se desajusta y se impide el cumplimiento de las actividades esenciales de la sociedad, afectando el funcionamiento vital de la misma”.

¿POR QUE PREPARARSE PARA UN DESASTRE?

Cada año el país es afectado por numerosos desastres, algunos de ellos constituyen noticia nacional, y otros aunque no tienen esa publicidad, también afectan a muchos pueblos y comunidades.

Cada desastre produce efectos perdurables y arroja anualmente un balance estremecedor en cuanto a la pérdida de vidas humanas, además de la secuela emocional que deja en las personas que lo sufren. Los daños a la propiedad, a los servicios y a la ecología, ascienden a miles de millones de pesos.

El problema que se presenta más frecuentemente con respecto al comportamiento individual o comunitario de la población ante los desastres es la falta de preparación para enfrentarlos en sus tres momentos básicos: Antes, Durante y Después.

Antes, porque generalmente las personas no consideran la posibilidad de que algún desastre pueda ocurrir y afectarles, razón por la cual no se preparan ni física, ni psicológicamente para afrontarlos.